Radiografía de junio: los huevos suben un 14,1%, el vacuno un 11% y el reloj fiscal marca las 00:00

El INE publicó ayer el dato definitivo de junio y confirma lo que se veía venir: la inflación general se queda en el 3,2% —cuarto mes consecutivo por encima del 3%— y esa cifra, mirada de lejos, parece tranquila.
El problema es que la media esconde lo que de verdad pasa en el carro. Mientras el índice general se mueve en el 3%, hay alimentos básicos subiendo a doble dígito. Y junio fue, además, el último mes protegido para el depósito: el IVA de los carburantes aguantó al 10% hasta el día 30 y desde el 1 de julio ya se paga al 21%. La luz y el gas habían perdido su rebaja un mes antes.
Qué sube este mes
El titular de junio son los huevos. Suben un 14,1% interanual, y no es un repunte puntual: llevan meses de tensión sostenida por los costes de producción y los brotes de gripe aviar que han reducido la cabaña en Europa. Es, con diferencia, el alimento básico que más se ha encarecido.
Detrás viene la carne de vacuno, con un 11% interanual. La ternera lleva un año largo de subidas y sigue siendo la proteína que más castiga la cesta de una familia. El pescado sube un 8,8%, el ovino un 6,8% y las legumbres un 4,8%.
El patrón se ve claro cuando lo pones en fila:
| Alimento | Variación interanual (junio 2026) |
|---|---|
| Huevos | +14,1% |
| Carne de vacuno | +11,0% |
| Pescado | +8,8% |
| Carne de ovino | +6,8% |
| Legumbres | +4,8% |
| IPC general | +3,2% |
Fíjate en la última fila. Todo lo que hay encima sube más —en algunos casos cuatro veces más— que la inflación que sale en los titulares. Por eso la sensación de que «la cesta sube más de lo que dicen» no es una impresión: es exactamente lo que pasa. La proteína, que es el bloque más caro de cualquier compra semanal, es también el que más se está encareciendo.
Del lado bueno, la fruta de verano empieza a entrar y viene a compensar. Sandía, melón y albaricoque arrancan temporada en junio, y son de lo poco que baja de precio según avanza el mes.

Lo que no está en la cesta pero acaba en ella
La vivienda —el grupo del IPC donde vive la factura de la luz— sube un 4,7% interanual en junio, empujado por la electricidad y, en menor medida, el gas.
Esa cifra no aparece en tu ticket del súper, pero está dentro de casi todo lo que compras. Producir, transportar y refrigerar comida cuesta energía. Cuando la energía sube, la cadena entera acumula presión, y los alimentos la recogen con retraso: primero la absorben los productores y distribuidores, y meses después aparece en el lineal. Lo que pagas hoy en el súper es, en parte, la energía de hace medio año.
Junio fue el último mes protegido
Aquí está el contexto que va a dominar el resto del año, y conviene contarlo con precisión porque casi nadie lo ha hecho. El escudo fiscal aprobado en marzo se retiró en dos tiempos: la electricidad y el gas volvieron al IVA del 21% el 1 de junio, y los carburantes fueron los únicos que conservaron el 10% hasta el día 30.
Lo que vino después lo fijó el Real Decreto-ley 18/2026, publicado en el BOE el 30 de junio y en vigor desde el 1 de julio: el IVA del combustible al 21% y una rebaja en el Impuesto de Hidrocarburos que se retira por escalones — 15 céntimos por litro en julio, 10 en agosto y 5 en septiembre.
Es el escalonamiento que anticipamos en el análisis del 27 de junio, y hay un detalle que conviene subrayar porque se está contando mal en todas partes: en junio ya veníamos con el impuesto rebajado, así que julio no parte de cero. La rebaja de quince céntimos sustituye a un IVA al 10% que valía más, y el resultado es que el litro ya sube unos once céntimos este mes. El golpe grande llega en octubre, cuando la ayuda desaparece del todo y el litro acumula casi el triple de subida que en julio.
Con lo cual, la Radiografía de julio traerá dos presiones a la vez: la de los alimentos, que ya está aquí, y la de la energía, que lleva sumando desde junio en el recibo y desde julio en el surtidor.
El movimiento SYM del mes
Con los datos de junio delante, tres movimientos para lo que queda de verano:
Esquiva la proteína cara. Con el vacuno al 11% y los huevos al 14,1%, es el momento de tirar de legumbre, de pescado azul de temporada y de las partes menos nobles de la carne. No es renunciar: es comprar con la información delante.
Exprime la fruta de verano. Sandía, melón y albaricoque están en su suelo de precio justo cuando la proteína aprieta. Es la única deflación que vas a encontrar ahora mismo en el súper, y además es la parte agradable de julio.
No te confíes con el depósito. El surtidor de julio engaña porque la bonificación tapa el IVA. Cada mes que pasa tapa menos, y en octubre no tapa nada. Si tu presupuesto de combustible es ajustado, la cuenta que tienes que hacer no es la de este mes: es la de octubre.
Actualización del 27 de agosto de 2026 — El aviso de esta radiografía se quedó corto por el lado malo. El IPC de julio cerró en el 3,6%, la tasa más alta en dos años, empujado precisamente por carburantes y luz. Y el gasóleo subió un 15,7% interanual, superando el umbral del 15% que activaba automáticamente la cláusula de salvaguarda del RD-ley 18/2026: su bonificación pasa a 20 céntimos en septiembre en lugar de reducirse a 5. La gasolina, con un 7,3%, se queda por debajo del umbral y mantiene los 5 céntimos previstos.
