El 3×2 no es una oferta. Es una trampa matemática con muy buena presentación.

El 3×2 es la oferta más popular del supermercado. Y casi todo el mundo ha caído en ella. Y probablemente la más malentendida.
Cuando ves el cartel rojo con «3×2» tu cerebro procesa inmediatamente: «estoy ahorrando». La sensación es casi física. Alguien te está dando algo gratis. Sería una tontería no aprovecharlo.
Esa sensación es exactamente lo que el supermercado quiere que sientas.
Porque la realidad matemática del 3×2 es bastante más incómoda: solo ahorras de verdad si necesitabas los tres productos. Y si los necesitabas, probablemente los habrías comprado igualmente sin el cartel rojo.
La matemática real del 3×2
Yogur a 0,50€ la unidad. 3×2 = pagas 2, te llevas 3.
Sin oferta: gastas 0,50€, comes 1 yogur.
Con 3×2: gastas 1,00€, comes 3 yogures (si no caducan).
Resultado: has gastado el doble. El «ahorro» es ficticio porque no necesitabas los otros dos.
Sin oferta: gastas 1,50€.
Con 3×2: gastas 1,00€.
Resultado: ahorras 0,50€. El 3×2 tiene sentido aquí.
Sin oferta: gastas 1,00€.
Con 3×2: gastas 1,00€ pero llevas 3.
Resultado: no ahorras nada en dinero. Solo en precio unitario si consumes el tercero.
La oferta solo funciona en el Escenario B. ¿Cuántas veces se da ese caso exacto? No tantas como el supermercado quisiera que creyeras.
El truco que multiplica el problema: el precio base inflado
Algunos productos aparecen en oferta 3×2 con un precio unitario ligeramente inflado respecto a su precio habitual. Así el descuento del 33% es real sobre ese precio — pero el precio del que partes ya no es el de siempre.
La OCU y FACUA han documentado casos de productos que suben de precio justo antes de incluirse en una promoción de este tipo, para que el «descuento» sea más llamativo sin que el ahorro real aumente.
No es ilegal. Es ingeniería de precios aplicada al comportamiento del consumidor. Por eso conocer el precio habitual por kilo de lo que compras regularmente es la única defensa real.

El coste oculto que nadie calcula: el desperdicio
Llevas tres yogures a casa porque había 3×2. Solo ibas a comprar uno. Los tres tienen fecha de caducidad dentro de cuatro días. Comes uno el primer día. El segundo al día siguiente. El tercero lleva dos días en la nevera y ya no te apetece.
El tercero va a la basura.
Cuándo sí es una buena oferta
El 3×2 no es siempre una trampa. En estos casos específicos, sí tiene sentido:
- Productos no perecederos que consumes regularmente. Papel higiénico, detergente, conservas, pasta, arroz. Si tienes espacio para almacenarlos y los vas a usar igualmente, el 3×2 es un ahorro real.
- Productos con fecha de caducidad larga que consumes habitualmente. Leche UHT, zumos envasados, salsas.
- Productos que puedes congelar. Carne, pan, algunos lácteos.
- Productos que ibas a comprar en esa cantidad de todas formas. Esta es la condición clave.
La regla SYM para evaluar cualquier oferta
Antes de meter cualquier producto en el carrito por su cartel de oferta, hazte estas tres preguntas:
¿Lo necesitaba antes de ver el cartel? Si la respuesta es no, la oferta ha creado una necesidad artificial.
¿Voy a consumir todo antes de que caduque? Si hay duda, el ahorro potencial puede convertirse en desperdicio real.
¿El precio base es el habitual? Si no conoces el precio previo, no puedes saber si el descuento es real.
Resumen rápido: ¿cuándo tiene sentido el 3×2?
| ✅ Aprovéchalo | ❌ Déjalo en el estante |
|---|---|
| Lo ibas a comprar igualmente | Lo compras solo por el cartel |
| No caduca antes de consumirlo | Tienes dudas sobre si lo acabarás |
| Puedes almacenarlo o congelarlo | No conoces el precio habitual |
| El precio base es el habitual | El precio base parece más alto de lo normal |
Preguntas frecuentes
¿El 3×2 siempre equivale a un 33% de descuento?
Matemáticamente sí, sobre el precio unitario. Pero ese descuento solo se materializa si consumes las tres unidades. Si una acaba en la basura, el descuento real es menor o inexistente.
¿Cómo sé si el precio base ha sido inflado antes de la oferta?
Es difícil sin hacer seguimiento previo. La mejor herramienta es conocer el precio habitual de los productos que compras regularmente.
¿Qué es mejor: 3×2 o descuento directo del 33%?
El descuento directo del 33% siempre es mejor para el consumidor. Te permite comprar la cantidad que necesitas al precio reducido sin obligarte a coger tres unidades.
¿Las ofertas del tipo «2ª unidad al 50%» son mejores?
Matemáticamente equivalen a un 25% de descuento sobre el precio unitario de dos — menos que el 33% del 3×2. Pero solo tienes que comprar dos unidades, lo que reduce el riesgo de desperdicio.
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